jueves, 30 de septiembre de 2010

Vida útil de un fosforo - 2 -

Para realizar este trabajo se aborda la teoría del escritor francés Gastón Bachelard (1884-1962), retomando su obra del año 1938, “Psicoanálisis del fuego” y “Fragmentos de una poética del fuego”, que es una compilación de notas, ideas, proyectos reunidos y anotados por su hija Suzanne Bachelard en 1988.
En su obra “Psicoanálisis del fuego” de 1938 leemos:
“El fuego es íntimo y universal, vive en nuestro corazón. Vive en el cielo. Sube de las profundidades de la sustancia y se ofrece como un amor. Redesciende en la materia y se esconde, latente, contenido como el odio y la venganza. Entre todos los fenómenos, es verdaderamente el único que puede recibir tan claramente las dos valorizaciones contrarias: el bien y el mal. Brilla en el Paraíso. Quema en el Infierno. Es dulzura y tortura. Es cocina y apocalipsis...”1
El fuego es para el teórico un elemento que puede percibirse como bien ó mal, bondadoso  ó destructivo, según el uso ó destino que le dé cada persona, el fin con que se lo utilice. Para este trabajo se rescata al fuego como elemento generador de luz, vida, calidez, bienestar, es decir, su parte bondadosa, como en aquellos tiempos remotos cuando se empleaba para calentarse, para alimentarse. Cuando el hombre adoraba a este elemento natural como un elemento precioso, lo que en realidad nunca dejó de ser, según mi parecer, ya que su sola presencia captura toda atención, toda mirada, todo perece ante él, se altera, se modifica, muta, dando lugar a otras sustancias o formando parte de cenizas inutilizables, esto nos induce a nuestra variable “vida útil de un fosforo”. En la actualidad el fuego ha perdido  presencia, jerarquía, no porque no se utilice, sino por el modo en que es utilizado, sin ir más lejos: un encendedor, no apreciamos el fuego que hay en él, sino la comodidad que genera este objeto.
El fuego no deja nada al azar, basta su presencia para cambiar, su rastro más certero son la cenizas de la combustión, los restos del material encendido, como lo es un fosforo después de haber cumplido su período de vida útil, sin mas fin que ese, sin posibilidad de reintegrarse, reconstruirse.
“El fuego es el principio activo fundamental que resume todas las acciones de la naturaleza. Un alquimista del siglo XVIII ha escrito: “El fuego… es la naturaleza que no efectúa nada en vano, que no sabría errar y sin la cual nada se hace”. (Lettre Philosophique en suite du Cosmopolite. París, 1723). La menor participación es suficiente; el fuego no tiene necesidad de poner el sello de su presencia para mostrar su poder: “El fuego es, siempre, el menor en cantidad, como el primero en calidad”. Se cree tan fuerte el imperio universal del fuego que se llega a esta definitiva conclusión dialéctica: puesto que el fuego se gesta en el animal, es que se economiza en el mineral. Allí permanece en todo su vigor, oculto, íntimo, sustancial.”3
También podemos mencionar lo que dice Bachelard en relación a las imágenes del fuego:
“las imágenes del fuego tienen una acción dinámica y la imaginación dinámica es un dinamismo del psiquismo. Esa franja de exceso que colorea imágenes literarias nos revela una realidad psicológica que deberemos poner en evidencia”. 2

Citas y páginas web consultadas
1- Bachelard, Gaston. “El Psicoanálisis del Fuego”. Buenos Aires. Ed. Schapire. Colección Tauro. 1953
2- Gaston Bachelard, Fragmentos de una poética del fuego, Buenos Aires, Paidós, 1992.
3- http://aquileana.wordpress.com
www.scielo.org.ve/scielophp/ing_es

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